En los procesos de formación para el voluntariado internacional se hace necesario percibir y tomar conciencia de cuáles y dónde se encuentran nuestros miedos, actuales y posibles, conocer por qué se producen y aprender a regularlos. De esta forma convertimos nuestros miedos en vigías que ante el peligro nos posibilita virar o afrontarlo de forma valiente, prevenirlos o superarlos. ¡Cuidado!, un "Juan sin miedo" no es valiente sino un inconsciente.
Podemos observar dos tipos de miedos, los referentes a nuestro yo interno y los que tienen que ver con lo externo, las circunstancias, el entorno. Lo primero tiene que ver con aquello que nos exige capacidades, competencias personales que nos permitan superar los "peligros" en nuestro desenvolvimiento personal. Hablamos de la soledad, la afectividad, la vulnerabilidad, los impulsos, la autoestima... el saber situarme, afrontar los conflictos de forma constructiva. Lo segundo tiene más que ver con lo físico, el dolor, la enfermedad, la violencia...
Pensemos en situaciones que hayamos tenido miedo o que nos dé miedo. Es posible que tengan que ver con lo anteriormente dicho. La cuestión es la siguiente: ¿lo percibo?, ¿lo comprendo?, ¿sé sus causas? Y la clave sería: ¿cómo lo puedo regular?
La seguridad se construye desde la potenciación de mis capacidades personales, de mi autoestima, de mis posibilidades de gestionar mis emociones y de la identificación y sentimiento de pertenencia a una organización que me hace sentir amparado, parte de, y protegido.
Y una herramienta muy humana y muy necesaria entre otras cosas para trabajarse los miedos y las seguridades es el acompañamiento. Cuando nos permitimos temer y en ese miedo nos sentimos acompañados los piratas desaparecen, crece la seguridad, el miedo se convierte en una señal que no nos paraliza o no nos hace huir, sino que nos hace tomar conciencia de nuestras seguridades y generar aquellas que estimamos necesarias para tomar buenas decisiones. Adelantarnos a los posibles miedos que se nos puedan generar y sintiéndonos acompañados (en la formación y desde la pertenencia a una organización) nos dará herramientas capacitadoras para afrontarlos y, por tanto, nos servirán de vigías que nos posibilitarán tomar las decisiones oportunas, en los momentos oportunos y con las herramientas personales necesarias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario